Alán Aviña
Hoy aparecí
por la universidad y me encontré con la sorpresa que nuestro departamento
estaba “tomado” -por lo menos las
oficinas administrativas-, por un grupo de alumnos de Administración Pública.
Sin duda, yo lo he dicho algunas veces, esto es algo orquestado por Carlos
Castro, actual jefe interino de ese departamento. Esto, además de una farsa,
atenta contra un sano equilibrio que ha perdurado por 5 administraciones
departamentales, sin que hasta hoy –curiosamente con Carlos Castro buscando un
puesto-, hubiera un altercado de esta magnitud. Creo, que la manipulación que hace el maestro de los alumnos, viene a fomentar el encono de ese
grupo de maestros y alumnos al cual pertenece en su carrera. Toda vez, que gran
parte de la planta docente de Sociología y de Administración Pública,
respetando el acuerdo anteriormente mencionado, consensuó que la terna
estuviera conformada solamente por sociólogos.
Sin embargo, anteriores procesos en los
cuales sólo administradores han sido miembros de la terna, los sociólogos han
hecho mutis, teniendo en cuenta que lo mejor y más democrático en un sistema
universitario que es exactamente lo contrario, es la alternancia. Esta se debe
dar de forma pacífica y consensuada, así todos lo entendemos. No obstante, estas manifestaciones no tan
sólo violentan el derecho legítimo de los sociólogos a dirigir el departamento
por 4 años, sino también rompe violentamente el sano equilibrio del poder
dentro de este espacio académico en el que diariamente convivimos. Es una forma de frenar la lucha política por
el acuerdo apacible. Pero estos jóvenes, malinformados se dejan manipular
utilizando argumentos maniqueos y absurdos.
Hay varias
cosas que nos ponen a pensar sobre la manipulación del jefe del departamento de
este grupúsculo. Uno, curiosamente, ni una hora después de haber interpuesto la
queja ante la Comisión de Derechos Universitarios – cabe decirlo, el titular es
maestro de Administración Pública-, algunos miembros de este grupo sostuvieron
una reunión privada y a puerta cerrada con Carlos Castro. El motivo, según me
dijeron hoy, es la organización de una semana académica. Bastante irreal el
cinismo. Dos, hoy durante el bloqueo llegaron medios de comunicación de
diversas cadenas, de radio y televisión, y el único con los contactos
necesarios para hacerles la invitación a cubrir el hecho, es la jefatura del
departamento. Dudo, que estudiantes hallan convocado a los medios a cubrir el
bloqueo, fue algo orquestado desde adentro. Además, esta semana también el jefe
del Departamento “invitó” a comer a Liverpool a varios alumnos que fungen como
consejeros divisionales, acompañados por varios alumnos, entre ellos Rafael
Rocha Ortiz. En esa junta, trató de influir en los consejeros para que lo
integraran en la terna, y usando a los alumnos como respaldo ejercía presión.
He ahí, que el cierre del departamento es simplemente una medida más de presión
por el grupo encabezado por Carlos Castro, para imponerse a la terna y romper
todos los acuerdos que por más de 20 años han permanecido en el departamento y
que muchos de los maestros de Administración Pública, no sólo respetan, sino lo
apoyan.
Quienes
incurren en la falta son el grupo de maestros que pretende conservarse en el
poder y echar abajo bastantes años de trabajo por un departamento más
democrático, dentro de lo que la Ley Orgánica lo permite. Otra cosa que me
molesta sobremanera, es la referencia a la diferencia numérica entre alumnos de
sociología y administración pública. Ellos 400, nosotros 100. Una lógica
bobalicona que encubre otra cuestión de fondo que ellos no perciben. Desde hace
tres años desde la Organización Integradora de Estudiantes de Sociología hemos
trabajado fuerte para consolidar a nuestro departamento con eventos académicos
y culturales. Enumero 2 coloquios y el recientemente Encuentro Norte de
Estudiantes de Sociología. Además conferencias de académicos reconocidos como
Francisco Zapata Shaffeld de El Colegio de México, Javier Valdez Cárdenas,
periodista de La Jornada y director del Semanario Ríodoce. Sin contar,
presentaciones de libros, mesas de trabajo y de debate. Si hoy, alguien sabe
que alumnos en este departamento están trabajando fuerte, es por nuestro
trabajo. En ese lapso nos han visitado gente de Sinaloa, Nuevo León, Querétaro,
el Distrito Federal y todo eso gracias a nuestro esfuerzo. De ellos, poco puede
decir, algunas conferencias con diputados y servidores públicos. Aunque
reconozco la labor importante de Jesús Quiroz y Adriana Morales, quienes han
trabajado fuerte, pero hoy me duele decirlo que están equivocados. Desde la Sociedad de Alumnos que ellos han dirigido por los siglos de los
siglos, se han enfocado en cuestiones triviales como concurso de reinas que en
nada contribuye con su quehacer escolar. Han asistido a Congresos con grandes
comitivas, no obstante, nuestros compañeros alumnos de Sociología no tan sólo
han asistido, sino que participan como ponentes lo cual enriquece mucho más,
que sólo asistir a escuchar. Creo que el
diagnóstico es que con todo nuestro esfuerzo, hoy podemos decir que hemos
logrado muchas más cosas que ellos desde el espacio formal de la Sociedad de
Alumnos. La OIES debe de ser motivo de orgullo de nosotros.
Como
estudiante, conmino a los administradores públicos a repensar su protesta y
evitar que conflictos de interés creados entre maestros les arrastre al fango
de la disputa politizada que es innecesaria.

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