miércoles, 7 de agosto de 2013

AMLO el gran perdedor de elecciones; el balance de Costa Bonino

Artículo previamente publicado en la revista Sin Límite Avante

El miércoles 30 de mayo de 2012, el periódico El Universal difundió una grabación donde aparecen Luis Costa Bonino, asesor uruguayo de la campaña por la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, y el cineasta Luis Mandoki, quienes le solicitaron 6 mil millones de pesos para apoyar la campaña del candidato de las izquierdas. Esa cantidad aseguraría la victoria de la izquierda, dijeron. El audio provocó un escándalo en medios y López Obrador se vio obligado a negar la ayuda de Costa Bonino en la campaña y después le pidió su salida del equipo.
Sin embargo, el asesor extranjero colaboró desde el 15 de febrero de 2012 por intención de Mandoki. Dirigió sus primeros spots y fue el responsable de un importante cambio de rumbo en la campaña que le llevó a superar el tercer lugar y avanzar una importante cantidad de puntos en las encuestas electorales, llegando incluso a darles 7 puntos porcentuales de diferencia del hoy presidente de la república Enrique Peña Nieto.
El asesor ha participado en varias de las más importantes campañas políticas. En 1988, dirigió la campaña del ex presidente francés Francois Mitterrand. Ha trabajado en campañas políticas en Francia, Italia, España y Portugal. En América Latina, ha participado en campañas en México, Guatemala, Honduras, Uruguay, Paraguay, República Dominicana y Brasil. Recientemente se desempeñó como estratega del presidente Ollanta Humala en Perú, y de José “Pepe” Mujica, en Uruguay.
A poco más de un año de su salida de la campaña de AMLO, Luis Costa Bonino realiza el primer balance de lo que sucedió en 2012. En una serie de escritos aparecidos en su portal www.costabonino.com, el asesor expone las razones de la derrota del candidato de las izquierdas y manifiesta los principales problemas provocados “los amigos de AMLO”, quienes parecieran, según el asesor, hicieran lo posible por ver perder a su candidato.
El avance de la Campaña
“Tengo miedo porque ya nadie cree mis encuestas”. De esa manera inicia el spot “Miedo” de AMLO difundido casi al final de campaña. La frase es pronunciada por un títere de Peña Nieto. En el spot, aparecen otros cuatro títeres, simulando a Fox, Salinas, Vázquez Mota y Elba Esther Gordillo. Todos ellos bajo un fondo negro.
Posteriormente el personaje parodia de Vicente Fox dice: "Tengo miedo porque el gabinete de López Obrador sí es un gabinetazo"; Gordillo: "Tengo miedo porque ya se despertaron"; Salinas: "Tengo miedo porque ya no sabemos cómo provocarles miedo", y Peña Nieto: "Tengo miedo porque evidentemente como he señalado tengo miedo"
Spot “miedo” de Andrés Manuel López Obrador








El spot es el resultado de la mala planeación del final de campaña del candidato. Después de una buena secuencia de spots, que se iniciaban con el llamado “Reconciliación”, donde AMLO aparecía en una imagen presidenciable ofreciendo su mano franca para congeniarse con las otras fuerzas electorales que no le favorecían, el spot de “Miedo” echaba por la borda el esfuerzo de “resignificación” de la imagen del candidato ideado por la campaña de Costa Bonino. De entrada, el último spot mencionado tenía un error bastante garrafal: la oscuridad. Para Costa Bonino, las tinieblas siempre tienen un efecto negativo en los votantes. Vázquez Mota, en su primer spot donde aparece en un escenario completamente oscuro, ya había aprendido esa regla de la mercadotecnia política. Sin embargo, los errores según el asesor no eran del todo accidentales.
Desde su integración a la campaña el asesor planteó que “sólo él (AMLO) era quien podía ganar la elección, y que la campaña debía centrarse en su persona, que debíamos hacer una tarea de “resignificación” de su candidatura y que debía haber una “reconciliación” con el electorado, con el empresariado, y con la sociedad mexicana en su conjunto”.
Pero las dificultades de campaña cada vez serían más apremiantes, aunadas a un ataque cada vez más intenso de los medios de comunicación que constantemente difundían encuestas en las cuales mostraban la enorme ventaja del candidato priista.
“López Obrador regaló dos elecciones imposibles de perder”
“López Obrador regaló dos elecciones imposibles de perder. La de 2006 y la de 2012. Tras de sí dejó una inmensa desilusión en millones de sus seguidores, quienes sólo querían el triunfo de la izquierda y una vida mejor para todos los mexicanos”, afirma Costa Bonino en su balance.
La primera oportunidad real para atacar la inmensa ventaja de Peña Nieto durante la campaña fue durante el primer debate. El desempeño de AMLO durante el mismo fue menos brillante de lo que se esperaba. Al final, rescató su participación revirando la acusación que el propio priista le había hecho sobre el caso Bejarano. AMLO le devolvió una fulminante estocada: “Sí, pero ellos están en la cárcel. Usted está aquí”.
No obstante, el debate no modificó las intenciones del voto medidas por las casas encuestadoras. Fue la primera advertencia para Costa Bonino de que AMLO en realidad “no quería ser presidente”.
Así lo relata el asesor: “Considerábamos que la capacidad, experiencia y lucidez de López Obrador eran claramente superiores a las de Peña Nieto […] Íbamos a hacerlo muy profesionalmente, con un ensayo y representación final en un estudio de televisión. La primera señal inquietante que recibimos, fue la cancelación de la sesión inicial de preparación del debate con el candidato. No demoramos mucho en saber lo peor, que López Obrador había decidido no preparar el debate con nosotros, ni con nadie. Según dijo, y lo dijo a la prensa, él no necesitaba prepararse para el debate. Ya estaba preparado.
“Esa actitud no era solamente una inmensa y penosa demostración de soberbia, sino que era un golpe durísimo a su propia campaña. […]Cuando AMLO inició su exposición sin plan, sin estrategia, sin criterio, sin rumbo, aludiendo de manera paranoica a las fuerzas ocultas que controlaban toda la historia política mexicana, con gestos vagos, inciertos, con silencios interminables, con una exasperante lentitud, quedamos todos convencidos de que nuestro sacrificio y trabajo había sido en vano, y que caeríamos en picada perdiendo todos los puntos que habíamos logrado subir hasta entonces”.
El 31 de mayo la encuesta de El Universal daba apenas una ventaja de 7 puntos a Peña Nieto sobre AMLO, después de casi 20 puntos de ventaja. Sin embargo, el fin ascenso del candidato después sería evidente.
Para Costa Bonino “El peor enemigo de AMLO, sin embargo, fue la fase final de su propia campaña”. Al término del cómputo de los votos de la elección, AMLO quedó debajo del candidato priista por 6 puntos. Durante la campaña, el PRI no seguro de su victoria desplegó a todo su ejército electoral y recurrió “a la compra masiva de votos” como referiría el asesor.
Para Carlos Navarro,  diputado local  en Sonora del PRD, la campaña de AMLO llevaba un buen rumbo, pero coincide con Costa Bonino sobre la causa de su caída al final de la campaña.
¿Cree que la campaña diseñada de Costa Bonino le ayudó a AMLO? –le pregunto al legislador.
Yo creo que iba muy bien, superando los negativos, subiendo en las encuestas. Creo que hubiera ganado si no se encierra en sí mismo y en su círculo de aduladores. Eso lo perdió, independientemente de Monex.
Al final afirma el asesor uruaguayo: “La campaña de AMLO pasó de ser una gran campaña electoral política, a ser una pobre y mala campaña publicitaria”

AMLO no quería ser presidente, asegura  Costa Bonino. Antes que un político es “un luchador social que desconfía del poder. Un luchador al que sólo “le gustan las multitudes, los abrazos, los aplausos, los discursos. Es muy buen candidato, pero pésimo estratega. Es un conductor de masas, de multitudes. Su objetivo esencial es tratar de demostrar una superioridad moral absoluta en relación con todos los demás políticos de México. Esa pretensión de superioridad moral, para él es más importante que la Presidencia.
“Él no tiene ni quiere asesores, ni colaboradores, ni ministros. Más que líder político es un líder social, y más que líder social, es un líder religioso. Su liderazgo es, esencialmente, un liderazgo místico”.
Después de las elecciones, el candidato fundó MORENA, su propio partido, que espera le cobije en las elecciones de 2018. La salida de AMLO representó el primer reto a superar para los partidos de izquierda, especialmente del PRD.
EL PRD después de AMLO
Para Alejandro Encinas, militante del PRD “La izquierda partidaria atraviesa por un cambio de ciclo caracterizado por la fragmentación, el descrédito y su desdibujamiento ideológico”.
El gran poder electoral que AMLO daba al PRD era muy importante. Sin embargo, su postura en ocasiones intransigente y reacia al cambio y al pacto con otras fuerzas políticas, provocó que al PRD se le viera como una “izquierda reaccionaria”. Pero a la salida de AMLO de la militancia perredista, el partido se ha debatido en un intenso enfrentamiento entre los que apoyan el Pacto por México y la reforma energética como Jesús Zambrano, su presidente, y Jesús Ortega, uno de los principales intermediarios con otras fuerzas políticas a partir del Pacto. Del otro lado, Marcelo Ebrard, también sale a la palestra para pedir una verdadera discusión sobre la reforma energética y es sabido, el ex jefe de gobierno intentará primero ganar la presidencia del partido y segundo, postularse en 2018 por la presidencia de la república.
Ha llegado el momento del debate para el PRD y especialmente quitarse los negativos que AMLO les legó como partido.
Para Carlos Navarro, la salida de AMLO no necesariamente es el fin de la fuerza del partido.

¿Cree que pierda fuerza el PRD con la salida de AMLO?

“Seguramente, aunque Mancera sacó un millón de votos más que AMLO y nunca Andrés Manuel se acerco a su campaña. Igual Graco (Ramírez) en Morelos nunca lo apoyó AMLO. Ni Gabino (Cué) en Oaxaca.

¿Y cómo ve el futuro de la izquierda?
En el país bien. Creo que a México le hace falta una izquierda fuerte y propositiva, moderna, no contestataria; incluyente, con una propuesta democrática en todos los planos y creo que el reto son enfrentar la división PRD y MORENA en las elecciones intermedias de 2015 y buscar una candidatura unitaria a la presidencia en 2018.
Al final, el Pacto por México firmado por los tres principales partidos políticos se encuentra en la cuerda floja. Especialmente por las evidencias del uso electoral de los recursos federales destinados al combate a la pobreza. Pero el gran ganador ha sido el PRI. El PAN y el PRD atraviesan por divisiones intestinas que ponen en un verdadero predicamento la identidad de las dos principales fuerzas políticas, las de derecha e izquierda.
Los dos personajes más importantes para el PAN y el PRD, Calderón y AMLO, han dejado a sus partidos enfrentados en el mayor reto de reorganización.
El 7 de julio de este año se difundió en los medios la imagen de Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno del D.F. y Andrés Manuel López Obrador vestidos de beisbolistas con la leyenda “Amigos” en sus uniformes. La ocasión fue la inauguración de la Liga de Veteranos de la Ciudad de México, que disputaron los equipos Amigos y Azcapotzalco en el Deportivo Alianza de Tranviarios de México, a donde Mancera fue invitado a lanzar la primera bola. Esa imagen nos brinda la metáfora perfecta para identificar lo que pasará con el dominio de la izquierda: “Esto no se acaba hasta que se acaba”, como diría Yogui Berra, ex beisbolista profesional.




jueves, 4 de abril de 2013

Lo que huele mal del bloqueo en Sociología y Administración Pública






Alán Aviña

Hoy aparecí por la universidad y me encontré con la sorpresa que nuestro departamento estaba “tomado”  -por lo menos las oficinas administrativas-, por un grupo de alumnos de Administración Pública. Sin duda, yo lo he dicho algunas veces, esto es algo orquestado por Carlos Castro, actual jefe interino de ese departamento. Esto, además de una farsa, atenta contra un sano equilibrio que ha perdurado por 5 administraciones departamentales, sin que hasta hoy –curiosamente con Carlos Castro buscando un puesto-, hubiera un altercado de esta magnitud. Creo, que la manipulación que hace el maestro de los alumnos, viene a fomentar el encono de ese grupo de maestros y alumnos al cual pertenece en su carrera. Toda vez, que gran parte de la planta docente de Sociología y de Administración Pública, respetando el acuerdo anteriormente mencionado, consensuó que la terna estuviera conformada solamente por sociólogos.
         Sin embargo, anteriores procesos en los cuales sólo administradores han sido miembros de la terna, los sociólogos han hecho mutis, teniendo en cuenta que lo mejor y más democrático en un sistema universitario que es exactamente lo contrario, es la alternancia. Esta se debe dar de forma pacífica y consensuada, así todos lo entendemos.  No obstante, estas manifestaciones no tan sólo violentan el derecho legítimo de los sociólogos a dirigir el departamento por 4 años, sino también rompe violentamente el sano equilibrio del poder dentro de este espacio académico en el que diariamente convivimos.  Es una forma de frenar la lucha política por el acuerdo apacible. Pero estos jóvenes, malinformados se dejan manipular utilizando argumentos maniqueos y absurdos.
Hay varias cosas que nos ponen a pensar sobre la manipulación del jefe del departamento de este grupúsculo. Uno, curiosamente, ni una hora después de haber interpuesto la queja ante la Comisión de Derechos Universitarios – cabe decirlo, el titular es maestro de Administración Pública-, algunos miembros de este grupo sostuvieron una reunión privada y a puerta cerrada con Carlos Castro. El motivo, según me dijeron hoy, es la organización de una semana académica. Bastante irreal el cinismo. Dos, hoy durante el bloqueo llegaron medios de comunicación de diversas cadenas, de radio y televisión, y el único con los contactos necesarios para hacerles la invitación a cubrir el hecho, es la jefatura del departamento. Dudo, que estudiantes hallan convocado a los medios a cubrir el bloqueo, fue algo orquestado desde adentro. Además, esta semana también el jefe del Departamento “invitó” a comer a Liverpool a varios alumnos que fungen como consejeros divisionales, acompañados por varios alumnos, entre ellos Rafael Rocha Ortiz. En esa junta, trató de influir en los consejeros para que lo integraran en la terna, y usando a los alumnos como respaldo ejercía presión. He ahí, que el cierre del departamento es simplemente una medida más de presión por el grupo encabezado por Carlos Castro, para imponerse a la terna y romper todos los acuerdos que por más de 20 años han permanecido en el departamento y que muchos de los maestros de Administración Pública, no sólo respetan, sino lo apoyan.
Quienes incurren en la falta son el grupo de maestros que pretende conservarse en el poder y echar abajo bastantes años de trabajo por un departamento más democrático, dentro de lo que la Ley Orgánica lo permite. Otra cosa que me molesta sobremanera, es la referencia a la diferencia numérica entre alumnos de sociología y administración pública. Ellos 400, nosotros 100. Una lógica bobalicona que encubre otra cuestión de fondo que ellos no perciben. Desde hace tres años desde la Organización Integradora de Estudiantes de Sociología hemos trabajado fuerte para consolidar a nuestro departamento con eventos académicos y culturales. Enumero 2 coloquios y el recientemente Encuentro Norte de Estudiantes de Sociología. Además conferencias de académicos reconocidos como Francisco Zapata Shaffeld de El Colegio de México, Javier Valdez Cárdenas, periodista de La Jornada y director del Semanario Ríodoce. Sin contar, presentaciones de libros, mesas de trabajo y de debate. Si hoy, alguien sabe que alumnos en este departamento están trabajando fuerte, es por nuestro trabajo. En ese lapso nos han visitado gente de Sinaloa, Nuevo León, Querétaro, el Distrito Federal y todo eso gracias a nuestro esfuerzo. De ellos, poco puede decir, algunas conferencias con diputados y servidores públicos. Aunque reconozco la labor importante de Jesús Quiroz y Adriana Morales, quienes han trabajado fuerte, pero hoy me duele decirlo que están equivocados.  Desde la Sociedad de Alumnos  que ellos han dirigido por los siglos de los siglos, se han enfocado en cuestiones triviales como concurso de reinas que en nada contribuye con su quehacer escolar. Han asistido a Congresos con grandes comitivas, no obstante, nuestros compañeros alumnos de Sociología no tan sólo han asistido, sino que participan como ponentes lo cual enriquece mucho más, que sólo asistir a escuchar.  Creo que el diagnóstico es que con todo nuestro esfuerzo, hoy podemos decir que hemos logrado muchas más cosas que ellos desde el espacio formal de la Sociedad de Alumnos. La OIES debe de ser motivo de orgullo de nosotros.
Como estudiante, conmino a los administradores públicos a repensar su protesta y evitar que conflictos de interés creados entre maestros les arrastre al fango de la disputa politizada que es innecesaria.